martes, 15 de julio de 2008

Carta a mis hijos

Hola,
Ustedes aun no nacen, aun ni siquiera son un plan...vamos, no se si realmente existirán un día; pero quiero pedirles una disculpa.
Ustedes heredarán este mundo, como lo hice yo de mis padres y ellos de los suyos. Nuestra responsabilidad era entregarles un gran lugar donde vivir y desarrollarse; una cultura imponente, poderosa, llena de arte, cultura y ciencia...pero en vez de eso les entregaremos un planeta devastado por el peor remedo de civilización que haya existido jamás.

Perdón, porque van a heredar un planeta explotado hasta la muerte por un crecimiento irresponsable.
Perdón, porque no van a entender qué significa aire puro ni agua limpia.
Perdón, porque habitarán un mundo donde la gente es indiferente ante el hambre y la miseria de los demás.
Perdón, porque serán compatriotas de personas que permiten ser robadas y abusadas sin hacer nada al respecto.
Perdón, porque en nuestra "cultura" todo mundo está dispuesto a gastar un domingo entero en rezar, pero ni un segundo de su vida en razonar.
Perdón, porque vivimos en un lugar donde el arte supremo y las grandes obras fueron relegadas a favor del entretenimiento.
Perdón, porque nosotros permitimos que los grandes artistas se mueran de hambre mientras que Madonna se pudre en dinero.
Perdón, porque en el país que les dejamos, los centros de investigación científica tienen que mendigar recursos al gobierno, mientras que los futbolistas ganan millones por patear una pelota.
Perdón por no haber sabido aplicar correctamente la ciencia, generando tecnología medicore, banal y regresista.
Perdón por dejarles una "sociedad" que olvidó todos los valores que alguna vez le otrogaron la categoría de humana.
Perdón por haber tenido compasión de los criminales, por haber creído que su vida merecía respeto, y dejarles un lugar tan inseguro.
Perdón, porque les vamos a heredar ideologías religiosas de la edad de piedra.
Perdón, en éste mundo encontrarán que la 9na sinfonía de Beethoven cuesta $20 y el último disco de Coldplay $300. Conocemos el costo de todo, pero el valor de nada.
Perdón, porque no tenemos honor, valentía ni hambre de conocimiento.
Perdón, porque olvidamos el valor y el sentido de la libertad, a favor de hacer lo que se nos da la gana.
Perdón, porque escogemos gastar nuestro tiempo "libre" en lugares donde se escucha ruido a todo volumen (que no alcanzará nunca la categoría de música), donde se denigra a la mujer, olvidando su dignidad y sensualidad a favor de su banalidad e indescencia...que nos perdonden nuestras hijas.
Perdón, porque solemos escoger la corrupción de la embriaguez antes que la luz de la sobriedad.
Perdón por no haber luchado por la verdad.
Perdón por habernos conformado con una educación tan mediocre, por haber tendio tanto miedo de romper nuestra esfera de cristal.
Perdón por dejarlos en un lugar lleno de mentes débiles, cobardes, mediocres e indiferentes.
Perdón por haber dejado que éste mundo se muera.
Perdón...todo es nuestra culpa.

Pero ustedes, hijos y nietos, tendrán la gran oportunidad de remediarlo...no, la obligación. Recuperen el honor de la raza humana, nunca se conformen; luchen, estudien, cultívense, enriquéscanse, sean mejores cada día, progresen, descubran, imaginen, crean, razonen...
Yo, por mi parte, les juro que, aunque no he logrado hacer nada al respecto, toda mi vida he tratado de no ser parte del problema...por ustedes, por toda la gente que amo, porque la vida es lo más hermoso que tenemos...Yo me niego a tirarla a la basura. Sepan siempre que su padre intentó, en la medida de lo posible, hacer que éste mundo fuera un poquito mejor.

Por un tiempo que llegará,
E.







1 comentario:

Rionz Algus dijo...

Pareciera que te das por vencido..y se o creo fervientemente que no es así; yo en mi terquedad me niego ha aceptar tal destino.. ya haremos algo.. por ellos.. y por nuestro prestigio