viernes, 26 de septiembre de 2008

Post Filógino Anticristiano

Como algunos de ustedes sabrán, la obra de Frédéric Chopin ha sido sumamente importante en mi vida y mi desarrollo como pianista, asi que empezaré este post filógino anticristiano contándoles una anécdota de su vida (¿o muerte?)...
Éste curioso y narigón hombrecillo, príncipe poético del romanticismo pianístico, pasó los últimos años de su vida en la miseria, sin estado, patrimonio (monetario), casi sin familia y habiendo sufrido 39 años de pésima salud; y a pesar de la magna obra artística que nos legó, sus peticiones de muerte fueron modestas: que en su funeral se interpretase el Réquiem de Mozart. ¿Quién hubiera podido oponerse a tan justa petición, quién podría negarle algo tan sencillo a Frédéric Chopin?
Yo les diré quien... la Iglesia.
El Réquiem tiene partes importantísimas, protagónicas y mayoritarias para coro femenino, ¿pero cómo iba a permitirse que mujeres cantaran en un templo cristiano? ¡no, no, no, impensable!... El funeral tuvo que retrasarse dos semanas hasta que la iglesia accedió: cantarían las mujeres, siempre y cuando se les cubriera con una manta negra para que nadie pudiese verlas. Imagínense.

Pasemos ahora a la médula del asunto...
Las diversas iglesias cristianas del mundo han sido uno de los principales oponentes de la emancipación femenina. A capa y espada, a lo largo de los años, han luchado en contra del derecho de las mujeres a hablar en público, del uso de anestesia en el parto (la biblia dice que la mujer debe sufrir cuando pare), el derecho al voto, el derecho a participar en sus rituales, etc. Hoy en día, lo siguen haciendo: en contra del condón, de la píldora del día siguiente, del aborto, a favor del papel sumiso de la mujer en la familia y sociedad, etc. Sus muchos matones siguen acosando a todos los que hablan en su beneficio, a los médicos que, en contra de la voluntad de dios, practican abortos y promueven medidas anticonceptivas...
¿Pero porqué estas personitas obtusas se comportan de manera tan reprobable? Recordemos que son dogmáticos en principio, por lo tanto cuanto diga la biblia es ley, y la biblia, entre otras miles de aberraciones, dice las siguientes:

"Que la mujer aprenda en silencio, en todo momento. Mas no permitiré que una mujer enseñe, que le usurpe poder al hombre: que esté en silencio; pues primero fue creado Adán, después Eva. Adán no fue engañado, fue la mujer, esa fue la transgresión..."
Primera Epístola a Timoteo, 2:11-14

"No se tolerará que una bruja viva."
Éxodo 22:11. Ésta sola frasesilla fue la culpable de que murieran miles y miles de mujeres...

"Miseria a aquellas que están embarazadas..."
Matías, 24:19

"Esposas, sométanse..."
Efesios, 5: 22-23

"¿Quién podría sacar algo puro de lo impuro? Nadie..." (acerca del embarazo y el parto)
Job, 14: 1-4

En Génesis 19:1-8 se insita a preferir violar mujeres que ofender hombres.
En Éxodo 21:7-11 dios expresa que está bien que las mujeres sean escalvas sexuales.
En Levítico 12:1-14 se dice que las mujeres que tengan hijos permanecerán impuras durante 7 días.
Sin embargo, Levítico 12: 4-7 dice que las mujeres que tengan hijas permanecerán impuras durante 14 días.
En Números 31: 16-35 se hace inventario de cierto motín de guerra en el que figuran "vírgenes".
En Deuteronomio 22: 23-24 se cuenta de una mujer que es violada. Tanto ella como el violador mueren apedreados.
En Deuteronomio 24: 1 dice que el hombre puede divorciarse de la mujer por "impureza", pero no al revés.
En Jueces 19: 22-29 se cuenta una histora en la que una multitud enardecida llega a casa de un tipo reclamando la vida de un invitado. El hombre prefiere entregar a su hija y a su concubina a la muchedumbre para que sean violadas y asesinadas antes que al susodicho (varón). Se enseña como gran obra moral.
En Lucas 2:22 se dice que María era impura después de parir a Jesús (sin mencionar los gravísimos understatements misóginos que el "embarazo virginal" supone).
Martín Lutero dijo una vez: "Si una mujer se debilita y muere a causa de un parto, no tiene importancia. Que muera pariendo, esa es su función."
Y asi y asi y asi... por eso, como se podrán imaginar, todavía puedo entender porqué hay sacerdotes, católicos masculinos, frailes y demás machistas asexuales. Lo que de plano no me entra en la cabeza es como porqué fregados hay monjas, católicas y misioneras... Muchos teólogos y apologistas dicen que muchas citas bíblicas no deben ser tomadas literalmente pues son metáforas (claro está, cuando les conviene ideológicamente. ¿O no será que también la resurreción y la transformación del agua en vino son metáforas, malísimas por cierto?), y aun así, metáforas o no, su mensaje es monstruoso, se vea desde donde se vea.

A todas las mujeres con dignidad del mundo: No se unan a una religión que las considera basura, ciudadanas de segunda clase y porpiedad de los hombres (como algunos sabrán, el décimo mandamiento completo dice lo siguiente: "No desearás a la mujer de tu prójimo, ni su casa, ni su tierra, ni sus esclavos, ni su buey, ni su burro, ni nada que le pertenezca". Así es, ustedes tienen para el cristianismo la misma categoría de un buey o un burro).

A todos los filóginos que amamos a todas las mujeres con dignidad del mundo: ¿nos queda alguna duda de lo pernicioso que es el cristianismo para nuestras madres, hijas, hermanas, amigas, novias y esposas?

Es que qué cosa tan barbárica, el cristianismo en una de las doctrinas más misóginas de la historia de la humanidad. Y eso que no me metí con el islam o los judíos...

Hablando de Demografía...


Figura 1: Porcentaje de gente por país que "considera que la religión es importante".

Nótese que México figura en el 50-59%

(fuente: estudio realizado en 2002 por el Pew Research Center)


Sin embargo...



Figura 2: Porcentaje poblacional de América del Norte que se identifica con una religión en contraposición a "no tener religión o no considerarla importante". Nótese que México figura en "+ de 90%".

(fuente: Wikipedia)
Aunque incongruente, a mi me suena mucha más real la segunda imágen...

Pero bueno, "México siempre fiel".... Debería darnos vergüenza.

Y todavía nos preguntamos porqué somos tercer mundo.

jueves, 18 de septiembre de 2008

El origen de la Rebelión

Sufro de un irremediable amor al conocimiento, no puedo ni quiero evitarlo. En la manera en que yo concibo la vida, no hay nada más importante que la inteligencia yla razón, pues solo ellos pueden conducir a la sabiduría; y la sabiduría es el valor primordial del hombre, pues sin ella no puede haber libertad, amor, justicia, virtud, moral, ética, seguridad, convivencia y progreso. Todos son una consecuencia de ella pues, si no, el resto de los valores serían ilusorios.
Por lo tanto he adoptado como premisa de vida entender. Entender todo lo que esté a mi alcanze y si es posible más. Y para entender es necesario no solo pensar, razonar es fundamental. Tengo tantas ambiciones, tantos sueños por cumplir que necesito hacerme de todas las herramientas a las que el hombre puede aspirar. Siendo asi, no sería de extrañar que tengo por peor enemigo a la ignorancia y la credulidad, la desidia y la indiferencia ante la verdad (consecuencia última del razonamiento); ¿y qué ha ensalzado estos anti-valores con más vigor y fe ciega que las religiones?

Hoy no voy a dar argumentos en contra de la religión, simplemente voy a exponer porqué hago lo que hago, porqué escribo lo que escribo.

Todos los hombres tenemos alguna u otra incapacidad. Mientras alguien es brillante en las matemáticas, tal vez es incompetente en los deportes. Alguien puede ser un extraordinario ingeniero y un pésimo cocinero...ergo: sociedad, que no es otra cosa más que un común acuerdo en el que los integrantes de un grupo humano caracterizado prestan los servicios de su individualidad a favor de una meta conjunta a alcanzar; llámese ésta estabilidad, bien estar o armonía. Pero, para poder alcanzar éstas metas son necesarias convenciones. Los hombres nos hemos puesto de acuerdo en un método lógico de razonamiento, de evaluación de evidencia, de experimentación, de tesis-antítesis-síntesis. Consecuentemente, para que éstas metodologías de pensamiento puedan tener un impacto real, deben ser difundidas, ergo: educación. La educación es la clave primordial, la piedra angular de toda sociedad que pretende ser considerada tal.

Pero hoy en día, en los albores del siglo XXI, un fantasma nos persigue: la religión. Ese ente monstruoso, enemigo de la libertad, del pensamiento, de la razón, detractor último y confesado de la verdad. Ese absurdo colectivo que nos arranca a los niños desde la primera infancia, dogmatizándolos, condicionándolos, enseñándoles la obediencia ciega como suprema virtud. Esa masa informe de ignorancia, odio e intolerancia que, hoy en día, sigue siendo el peor cáncer, el más aferrado obstáculo del progreso, el más arraigado retraso cultural. A veces es difícil reconocer que, después de dos mil años, la más perniciosa, sangrienta, aberrante y absurda de todas las religiones, el cristianismo, lejos de desaparecer cada día se expande más y más. La cantidad de misioneros y evangelizadores que tienen una fuerte presencia hoy en Asia es alarmante.
Muchos podrán debatirme que las religiones organizadas tradicionales cada día pierden más fuerza. Es cierto, pero tristemente, la irriacionalidad (madre de la religión) sigue siendo igual ó más fuerte que nunca; solo que hoy se llama New Age, Santa Muerte, Christian Identity, Iglesia de la liberación, Testigos de Jehová, santería, shamanismo ó lectura del tarot. Hoy, igual que hace quien sabe cuántos miles de años, siguen explotando la ignorancia de la gente, su miedo, su cobardía y su resentimiento. La producción en serie de esclavos hoy sigue siendo industria de primera categoría.

A veces, ante un problema de magnitudes tan imponentes, es difícil no desesperarse, no perder la voluntad de revolución. ¿Cómo puedes actuar, cómo puedes impactar a tu sociedad cuando estás intentando discutir con personas que rechazan la escencia misma de la lógica, que solo son capacer de pensar críticamente en un sentido cuando mucho rudimentario? Vamos, con gente que ni siquiera está dispuesta a escucharte a menos que lleves el prefijo "santo" en tu nombre. Ninguno de nosotros somos de piedra y acero, por lo que es de lo más entendible que tengamos momentos de flaqueza en la lucha. Pero lo que no podemos permitirnos nunca es caer en hipocresía intelectual: nunca, pero nunca neguemos lo que somos y lo que sabemos. Que no nos avergüenze pertenecer a una élite intelectual, aunque el mundo postmoderno parezca tener un arbitrario rechazo hacia tal cosa. Que nunca tengamos que recurrir a ser San Pablo: "yo me convierto en lo que sea con tal de difundir la palabra de dios".
A veces me considero afortunado pues, de haber nacido en el año de 1257, lo más seguro es que ya hubiera sido yo ajusticiado por hereje. Hoy aun no hemos regresado a esos extremos, pero poco nos falta: recordemos el 11 de Septiembre en Nueva York o a toda la gente que en éste mismo instante está en medio oriente dando la vida por Alá ó Yahavé. Veamos hacia el norte y asustémonos ante la influencia que tiene la iglesia en el gobierno de Estados Unidos o, si somos más valientes, volteemos hacia Palacio Nacional. Y recordemos a Voltaire: los hombres que creen absurdos cometerán atrocidades.

En esos momentos de duda y debilidad, recordemos a aquellos que se han quedado atrás, los que cayeron por las causas de verdad y justicia. Aunque el cristianismo sin duda nos legó grandes hombres y grandes obras (Bach, Mozart, Caravaggio, Gaudí, Miguel Ángel, Dante Allighieri...) no nos permitamos olvidar el otro 90% de su herencia: recordemos toda la gente que perdió la vida por atreverse a dudar, todos los que perdieron sus culturas y civilizaciones, todos los masacrados durante las cruzadas, recordemos por siempre a las "brujas" y "hechizeros", libres pensadores y disidentes, científicos y filósofos, hombres libres e inocentes. Sintamos el eco de la historia, los interminables oceános de sangre y las lágrimas que nunca se secaron, los gritos que nadie escuchó de las víctimas anónimas del cristianismo y su madre, la estupidez. Escuchemos el rugir de aquellos valientes hombres del norte, que prefirieron morir peleando antes que aceptar una religión que no podrían abrazar jamás como propia. Recordemos a todos los pueblos perdidos de América, de África y de Europa. Si, de Europa... a veces se les ovlida que antes de que el cristianismo pisara Roma, había existido un Euclides, un Sófocles, un Diógenes, un Pitágoras, un Séneca, un Homero, un Ovidio y quién sabe cuántos hombres ilustres más que se perdieron por la espesa niebla del fanatismo, que todo se traga y destroza.
Es curioso, pero tanto Jesús como Marx (y miren que soy detractor de ambos) tenían una cosa indiscutiblemente en común: ambos sostenían que lo importante no era la teoría abstracta, sino la forma en la que un esquema funciona en la práctica. Y creo que nos ha quedado claro que ni el comunismo ni el cristianismo funcionan, siempre, irremediablemente, degeneran en totalitarismos autoritarios que solo pueden sostenerse a fuerza de represión. Pero nosotros no haremos de ninguna manera lo mismo.

Durante siglos, el cristianismo se ha impuesto por la espada y el fuego; cobrando millones de vidas inocentes. Pero, afortunadamente, nuestra causa no necesita mártires. Galileo lo sabía bien cuando aceptó enunciar que el sol giraba alrededor de la tierra. Galileo, en su gran entendimiento, sabía que dar su vida no era necesario: tarde o temprano, la verdad sería descubierta... he ahí la belleza de la razón. La religión, por otro lado, sí necesita mártires, pues solo puede conseguir dominar apelando al sentimentalismo y el miedo. Ellos han destrozado culturas con la violencia, nosotros construiremos una nueva con palabras y argumentos, con razonamiento y valores. Como dijo Carod Rovira, de Esquerra Catalá, "no hay ideología en el mundo que valga derramar una sola gota de sangre"... Galileo lo sabía perfectamente. La verdad al final triunfará y no será necesario imponerla.

No permitamos que tanta sangre derramada, tanto sufrimiento haya sido en vano. No olvidemos la gran cantidad de tiempo que fue necesaria para que naciera un Diderot, un Voltaire, un Kant, un Nietzsche, un Dawkins ó un Goya. No les paguemos lo que nos enseñaron rindiéndonos.
Porque al final, si actuamos con decencia, tolerancia, sabiduría, fuerza y voluntad, lograremos que la verdad prevalezca, educaremos a nuestros hijos para que sean grandes hombres, para que nunca más cometan los errores que cometieron sus antepasados, para que puedan aspirar a la libertad que el hombre rara vez ha conocido. Juntos una vez más, si nos lo proponemos, podemos reconstruir un mundo de razón y belleza, de humanidad y progreso...

Donde la religión venció con la pestilencia de la muerte, nosotros prevaleceremos enarbolando la bandera de la vida.
Y que nos vaya el honor en ello.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Odio y Religión

"Sabes que tu dios es una invención humana cuando es intolerante con la misma gente que tu."
Anónima

Anteriormente en este blog he discutido la imposibilidad de la existencia de dios y la infactibilidad de las religiones como sistema de convivencia humana a partir de la lógica, la filosofía y la ciencia. Hoy voy a enfocarme a un punto muy distinto: la inseguridad humana, que degenera en miedo, que se convierte en odio. 
Estoy convencido de que dentro de la masa religiosa, la gente que cree debido a una profunda reflexión es mínima, insignificante. El resto participa de una religión ya sea por tradición familiar, pereza intelectual ó bien por una ilusión de seguridad. Para ilustrar mi punto les presento la famosa Apuesta formulada por Blaise Pascal, en la que defiende que creer en dios es la apuesta más segura. Recordemos que Pascal, aunque si bien nunca estuvo concvencido de la existencia de un dios, creía firmemente en la moral cristiana y sostenía que creer en dios siempre resultaría benéfico, concepto que expone de ésta manera:

La Apuesta de Pascal
Posibilidad No.1: Dios existe y crees en el: entonces, tu alma se salvará.
Posibilidad No.2: Dios no existe y crees en el: en cuyo caso, no pasa nada.
Posibilidad No.3: Dios no existe y no crees en el: una vez más, no pasa nada.
pero...
Posibilidad No.4: Dios existe y no crees en el: prepárate para arder en el infierno.
Por lo tanto, creer en dios, con un 75% de posibilidad a favor, es la apuesta más segura.

Suena bien, ¿no?
...
No. La apuesta de Pascal está mal porque:
1.- La posibilidad No.2 no considera lo que creer sin fundamentos supone. Someterse voluntariamente a una vida de negación intelectual, de dogma y fe ciega, de negación de la vida y aceptación de la esclavitud es una opción que ningun hombre sensato consideraría viable.
2.- Revisar la cita de Homero Simpson en el post Great Thinkers on God and Religion (Part II). ¿Qué tal si creemos en el dios equivocado? en la posibilidad No.4 vemos un error común y frecuente, la apuesta de Pascal supone la existencia del intransigente  dios judeocristiano que, aun siendo todo amor, no le tiembla la mano para condenar a los objetos de su creación y responsabilidad a una eternidad en las llamas del infierno. ¿Qué tal si el dios en cuestión fuera alguno de las otras 57,950 religiones de la tierra y que no necesariamente tienen la premisa de la condena eterna?

Ahora bien, revisemos una apuesta bastante más inteligente formulada por George Smith, brillante defensor del ateísmo, en 1979:

Apuesta de Smith
  • Posibilidad No.1: Dios no existe;  caso tal en el que los beneficiados serán los ateos y perderán los creyentes, pues  habrán desperdiciado su vida alabando a una quimera y renegando de la realidad humana.
  •  Posibilidad No. 2: Dios es impersonal (deísmo); un dios creó el universo pero lo dejó a la deriva, su creación le es indiferente. Una vez más ganan los ateos, pues lo creyentes habrán desperdiciado su vida alabando a una deidad que ni premia ni castiga, a la que simplemente no le interesamos.
  • Posibilidad No. 3: Dios existe y es un ser moralmente superior; en éste caso, los ateos no serían castigados pues habrían cometido un honesto error de conciencia. Si dios nos dotó de razón e inteligencia, sabrá entonces que la lógica lleva invariablemente al ateismo, mientras que la fe ciega y deshonesta (una apuesta segura) sería vista por el como un pecado de lo peor.
  • Posibiliad No.4: Existe el Dios judeocristiano; en cuyo caso dejémonos de creyentes y ateos, pongámonos a llorar todos... Un dios ética y moralmente reprobable como éste, que castiga a todo aquel que se atreva a dudar de el en base a la lógica y razón de las que él mismo nos dotó, es víctima de una insufrible e infantil vanidad. A el únicamente le importaría la fe ciega e irracional, además de que, siendo evidentemente poco confiable (y disfrutando como lo hace del dolor humano) seguramente sería capaz de traicionar y decepcionar a su grey sin mayores miramientos. Nadie, pero nadie, estaría a salvo ante el juicio caprichoso de semejante monstruosidad.
Saquen sus conclusiones. El punto de todo esto es ver que la religión es una máscara de seguridad. Ahora bien, me preguntarán: ¿qué hay de malo con pretender seguridad y estabilidad? Nada, absolutamente nada, al contrario. Sin embargo, una cosa es enfrentar y superar las inseguridades y otra muy diferente es negarlas. La religión es una negación de la inseguridad tan nautral y necesaria en los hombres. Y es tan fácil de ver... una vez que  le ha atribuído todo a dios, la persona religiosa puede prescindir de la razón. Y sin razón, ningún problema puede ser resuelto, y sin duda es más fácil echar el problema bajo la alfombra (dios) que hacerle frente y resolverlo.
Todos sufrimos de inseguridades, nadie se salva. Yo tengo muchísimas al igual que ustedes amables lectores, pero sin duda los más inseguros de todos son los religiosos. Dudan tanto de lo que creen (manifestándose, paradójicamente, en una absoluta negación a cuestionar sus creencias) que les es impensable siquiera considerar que alguna de las otras religiones del planeta pueda tener un hálito de razón, ya ni sie diga de los ateos. Tienen tanto miedo de pensar que, para evitarlo, bloquean todos los estímulos que a ello pudieran empujarles: sectarizan la sociedad. Pero lo más peligroso es que, siendo personas moral y espiritualmente incompetentes, empiezan a generar una envida terrible y corrosiva tan adentro y subconciente que nunca se atreverán a aceptarla en su interior... envidia por los que no son como ellos, por los que pueden aspirar a una seguridad sin dogmas, a una estabilidad sin muletas religiosas, a un amor a la vida sin dios,a una aceptación y consiguiente realización personal y colectiva dentro de la realidad finita del mundo, y esa envidia se empieza a convertir en odio. Cualquier persona fuera de su secta es una latente amenaza para su inestable esfera de cristal. Cualquier persona que se atreva a imaginar, a ser creativa, a dudar, a respirar es un infiel, una lacra indeseable, una luz brillante de peligro que debe ser sofocada por las tinieblas interminables del fanatismo.
Entonces la religión, la intolerancia y el odio han ido siempre de la mano: el odio a las otras religiones, el odio al arte, el odio al sexo, el odio al amor verdadero, el odio al triunfo, el odio a la riqueza (material y espiritual), el odio a la creatividad, el odio a los homosexuales, el odio a otras razas (en E.U. hay una secta llamada Christian Identity que sostiene que solo el hombre blanco puede aspirar a la gracia de dios, mientras que el resto de las razas ni siquiera tienen alma),  el odio al intercambio cultural, el odio a la intelectualidad, el odio a la ciencia que la desenmascara, el odio al cambio, el odio al progreso, el odio al mañana...el odio a la vida misma. 
Los invito a checar todas las religiones y sectas occidentales y muchas orientales (Islam, judaísmo, catolicismo, protestantismo, anabaptismo, cristianismo, mormonismo, testigos de jeohvá, evangelistas, etc) y verán que todas, absolutmente todas, están marcadas por la intolerancia ciega y estúpida. Unos a éstos, éstos a aquellos, y todos contra todos, hasta con los que ni la deben ni la temen. Al final del día, nadie tiene la razón (esa palabra no es algo que realmente les importe) y que se jodan todos, ¿no?
Una vez más, no. Lo que podemos hacer los demás, los que vemos con los ojos de la razón, es hablar, hablar y hablar hasta que nos escuchen. Seguramente ya no convenceremos a nadie arraigado en una religión, es difícil, muy difícil hacer que alguien acepte algo racionalmente cuando ha aprendido lo contrario irracionalmente. Pero, cuando nazcan sus hijos, podemos aegurarnos de que aprendan la apuesta de Smith además de la de Pascal, y que ellos decidan. El alma del hombre pensante triunfará al final, cuando logremos que enseñar cuaqluier religión como dogma a todo niño menor de 10 años sea visto como el crimen a la humanidad que es...
Y que nuestros hijos miren atrás y juzguen por si mismos: la religión genera odio, sectarismo y división. El ateismo, al ser una forma de humildad natural, une, construye puentes y derriba murallas.

Por un mundo sin religión...

viernes, 12 de septiembre de 2008

¿Nietzsche ha muerto?

Los ojos de la historia
Desde la publicación de Die Geburt der Tragödie aus dem Geiste der Musik en 1872, la recepción crítica y popular de la obra de Friedrich Nietzsche ha sido de lo más diversa. En la década de los noventa decimonónica tuvo una gran influencia en los pensadores de la izquierda alemana, mientras que la derecha nacionalista pretendía censurarle por considerar sus escritos "subversivos". Su pensamiento era, en esos tiempos, comunmente asociado con el anarquismo, particularmente en Francia y Estados Unidos. Paradójicamente, algunos años después, Nietzsche fue usado como bandera de la derecha conservadora ultra-nacionalista (bastaría recordar, por ejemplo, que a los soldados alemanes en la Primera Guerra Mundial se les obsequiaba una copia de Also Spracht Zarathustra).

Durante el interbellum, los grandes regímenes fascistas de Europa, particularmente el Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei, explotaron y deliberadamente malinterpretaron la obra de Nietzsche. Baeumler y Rosemberg mutilaron, falsearon y adecuaron sus escritos para los fines de la Alemania Nazi. Cabría aquí mencionar que esto sucedió por culpa, en gran parte, de Elizabeth Föster Nietzsche, hermana del gran pensador quien, al final de sus días, dió un apoyo ferviente al partido Nazi. Habiéndose hecho de los derechos de custodia de su obra, modificó algunos de sus escritos tardíos (agregando y quitando contenido a placer) y compuso el famoso libro fraudulento Der Wille zur Macht.

Ante semejantes hechos, muchos intelectuales a lo largo del mundo reaccionaron en defensa de tan brillante y mal entendida producción filosófica. Particularmente destacada fue la intervención de Georges Bataille quien, en su revista Acéphale, publicó el ensayo "Reparaciones a Nietzsche", en el cual desenmascaraba estas tergiversaciones por parte de los Nazis. Sin embargo, la noble labor de tantos pensadores por reinvindicarle no fue suficiente para evitar que en torno a Nietzsche se creara una leyenda negra.
Después de la Segunda Guerra Mundial resultó muy difícil desestigmatizar al casi perdido pensador; pero fue gracias a gente de la talla de Derridá, Foucault y Deleuze (todos fuertemente influenciados por él) que una nueva vida surgió para las ideas Nietzscheanas. La postura de Nietzsche en torno al antisemitismo y al pangermanismo fue enfatizada con microscópica precisión. Sabemos que el distanciamiento con Wagner fue, entre otras cosas, debido al radical antisemitismo de éste último ("Nunca frecuentes a nadie que esté involucrado en éste fraude hipócrita de las razas") y que siempre se mostró crítico y ajeno a cualquier furor nacionalista. No está de más recalcar que cuando Friedrich Nietzsche abrió los ojos a éste mundo, no existía una nación alemana como tal, sino diversos estados alemanes independientes como Prusia, donde nació, por lo que considerarle meramente alemán sería un error de términos. Recordemos también que él mismo renunció a su ciudadanía prusiana (y con ello a su estatus de nacional alemán) antes de aceptar la cátedra de filología clásica en la Universidad de Basilea.
En fin, después de años de olvido y súbita recuperación, para el gran filósofo, filólogo, músico y poeta se hacía justicia. Hoy en día, solo aquellos deliberadamente obtusos podrían seguir asociando a Nietzsche con el Tercer Reich.

Entrada la postmodernidad, la recepción de su obra no ha sido menos pintoresca. Aunque es comunmente asociado con la filosofía continental, Nietzsche ha influído también a muchos filósofos analíticos, de los cuales yo destacaría a Alexander Nehamas. Su influencia puede verse desde teorías estéticas y artísticas hasta la obra de Osho, desde ideologías políticas hasta manifestaciones feministas. Particularmente polémico es el uso de Nietzsche para fines políticos (desde la anarquía del s.XIX, que Nietzsche consideraba aberrante, hasta los monstruos megalómanos de hoy), pues siempre mostró una tendencia claramente apolítica. Nietzsche consideraba la democracia y la igualdad como epítome expresivo de la moral del esclavo, algo que debía ser combatido y, finalmente, superado. Siempre fue muy puntual en señalar que su pensamiento estaba enfocado más a una lucha personal que a un bien común, concepto del cual siempre se mantuvo escéptico.

El problema de la interpretación
Friedrich Nietzsche jamás pretendió crear un sistema claro de pensamiento, por el contrario, afirmaba que "la voluntad de sistematizar el pensamiento es prueba clara de falta de integridad". Ergo, el estudio de su obra es más una travesía por una interesatnísima evolución personal que un compendio de ideas establecidas. Aunque aparentemente contradictorio, en Nietzsche se encuentra la manifestación, clara y brillante, de un espíritu en constante tensión interna, en duda y búsqueda, en afirmación y autocorreción.
Si bien existen ideas céntricas y fundamentales en la obra Nietzscheana (el eterno retorno, la moral amo-esclavo, el superhombre, la voluntad de poder, la dicotomía apolíneo-dionisiaco, la muerte de dios, el insitno de la manada, perspectivismo y resentimiento, etc.) no existe, en muchas instancias, una definición clara de tales conceptos. Ésto ha constituído un problema de convenciones ya que, a pesar de su estilo aforístico, sus máximas son presentadas casi siempre de forma metafórica-simbólica, pretendiendo despertar en el lector el hambre de descubrir por el mismo el significado de tales ideas: perspectivismo, interpretación. Solo tenemos claramente definidas por el la moral amo-esclavo, la dicotomía del espíritu apolíneo-dionisiaco (cuya manifestación última había sido la tragedia griega como en Sófocles, para el, la máxima obra de arte), el perspectivismo y el resentimiento.
Dado este pie de polémica, han surgido muchas interpretaciones superficiales y erróneas, tales como considerarle nihilista ó idealista. Generalmente, a excepción de algunos intérpretes brillantes (como la filósofa mexicana Paulina Rivero Weber) se da un tratamiento epidérmico a Nietzsche que lo ha convertido, ulteriormente, en un cliché de si mismo.
Nietzsche, hoy.
Para poder tener un acercamiento válido y enriquecedor a la producción filosófica de Friedrich Nietzsche hay que tener muy claro, primero, cual era su intención. Desde sus primeros esbozos del Origen de la Tragedia, planteó la necesidad de reevaluar las bases mismas del mundo occidental, fundadas en el judeo-cristianismo; había que poner en tela de juicio "el valor detrás del cual aquellos valores se generaron". Uno de los conceptos más comunmente malinterpretados en Nietzsche es Gott ist Tot (Dios ha muerto), pues es tomado más como "Dios murió fisícamente" que con la intención metafórica que Nietzsche pretendía (en alguna ocasión incluso, discutiendo éste tema con un amigo, una chavita, sin previa invitación a la charla, brincó y me dijo: "¡Nietzsche estaba mal, dios no puede morir"!. Demás está mencionar que nunca tuvo un libro de aquel terrible blasfemo mentiroso en sus manos). Nietzsche se refería a que el paradgima cristiano ya no podía ser origen de ningun código moral. "Dios" había entrado en crisis. Nietzsche, entonces, plantea la necesidad de generar un sistema de valores que ya no dependa de una divinidad, que pueda partir de una nueva consideración de la realidad humana y conduzca, eventualmente, a una nueva etapa para el hombre; libre ahora de aquellas cadenas de debilidad y autocompasión.
Para el, el nihilismo era la consecuencia natural de frustraciones constantes en la búsqueda de sentido. Creyó que era una fuerza latente en el corazón mismo de la cultura europea (y, por ende, la americana), y lo entendió como algo inminente y, a la vez, necesario. Una vez enfrentados al punto de no retorno, la humanidad encontraría un reto, tendría que encarar y trascender la disolución irreparable de su fundamento tradicional. El vacío es un mal necesario.
El nihilismo es entonces, en la imaginería nietzscheana, una temporalidad, un suceso que podría llevar a la superación de los valores decadentes; no un fin en sí mismo. Pero, en la mente actual que todo lo comercializa, las ideas reales detrás del simbolismo sucumben ante el peso del mito, de la leyenda. Nietzsche era una gran gama de conceptos, reales y factibles, que llevarían al hombre a su superación, no un pesimista que abogase por la desintegración existencialista de todo y nada.
Hoy éstos conceptos han quedado mayoritariamente en el olvido. Caímos en aquel utilitarismo nefasto que tan duramente criticó aquel loco en el siglo XIX. Nuestra anti-intelectualidad nos conduce cada vez más a la indiferencia, la intrascendencia, la mediocridad... a la democracia y la igualdad.
Hoy, tal vez más que nunca, el pensamiento Nietzscheano es necesario. Muy necesario.
Hoy, ante el panorama mundial, tenemos la oportunidad única de vovler hacia atrás y escuchar a un hombre que previó todos los problemas que hoy tenemos y que nos legó, como un gran regalo a la humanidad, un gigantesco compendio de "tips" para salir adelante. ¿Tendremos el valor, la audacia, la objetividad, la voluntad de poder, el amor a la vida y la honestidad necesarias para escuchar el mensaje?
Bien hizo aquel gran hombre en afirmar que hay quienes nacen póstumos, pero ya hoy han nacido sus lectores. Parafraseando a Lou Andreas Salomé, y un poco sacando el comentario de su temporalidad, dedico a todos los nitzscheanos:
"Mi querido Friedrich, tu siglo apenas comienza"
...
(En un post siguiente, explicaré los principales conceptos Nietzscheanos as seen by me.)



viernes, 5 de septiembre de 2008

Great Thinkers on God and Religion (Part II)

(First Part)

"I contend that we are both atheists. I just believe in one fewer god than you do. When you understand why you dismiss all the other possible gods, you will understand why I dismiss yours."
Stephen Roberts

"I distrust those peole who know so well what god wants them to do because I notice it always concides with their own desires."
Susan B. Anthony

"Don't you know there ain't no devil, it's just god when whe's drunk." (hahahaha)
Tom Waits

"If it turns out there is a god, I don't think that he's evil. But the worst thing that you can say about him is that he's an underachiever."
Woody Allen

"We must respect other fellow's religion, but only in the sense and to the extent that we respect his theory that his wife is beautiful and his children smart."
Henry Louis Mencken

"The way to see by faith is to shut the eye of reason."
Benjamin Franklin

"The church says the earth is flat, but I know that it is round, for I have seen the shadow on the moon, and I have more faith in a shadow than in the church."
Attributed to Ferdinand Magellan by R. G. Ingersoll. Veracity debated.

"Extraordinary claims require extraordinary evidence."
Carl Sagan

"And if there were a god, I think it very unlikely that he would have such an uneasy vanity as to be offended by those who doubt his existence."
Bertrand Russell

"Gods are fragile things: they may be killed by a whiff of science or a dose of common sense."
Chapman Cohen

"In Christianity neither morality nor religion come into contact with reality at any point."
Friedrich Nietzsche

"It ain't the parts of the Bible that I can't understand that bother me, it is the parts that I do understand."
Samuel Clemence "Mark Twain"

"No man ever believes that the Bible means what it says, he is always convinced that it says what he means."
George Bernard Shaw

"The good part of Christmas is not always christian, it is generally Pagan, that is to say human, natural."
Robert G. Ingersoll

"Philosophy is questions that may never be answered, religion is answers that may never be questioned."
Anonymous

"In no instance have the churches been guardians of the liberties of the people."
James Madison

"The atheist does not say 'there is no god', but he says 'I know not what you mean by god, I am without idea of god'; the word 'god' is to me a sound conveying no clear or disctint affirmation... The bible god I deny, the christian god I disbelieve in, but I am not rash enough to say there is no god as long as you tell me you are unprepared to define god to me."
Charles Bradlaugh

"God created man on his image. And man, being a gentleman, returned the favor."
Jean Jaques Rousseau

"If atheists are deaf to the word of god, then theists are blind to the ways of man."
Michael Pain

"Let the human mind loose. It must be loose. Superstition and dogmatism cannot confine it."
John Adams

"In the long run, nothing can withstand reason and experience, and the contradiction religion offers to both is palpable".
Sigmund Freud

"Men who believe absurdities will commit atrocities."
Francois Marie Arouet "Voltaire"

"I have never made but one prayer to god, a very short one: 'lord, make my enemies ridiculous'. And god granted it."
Francois Marie Arouet "Voltaire"

"It was, of course, a lie what you read about my religious convictions, a lie which is being systematically repeated. I do not believe in a personal god and I have never denied this but I have expressed it clearly. If something is in me which can be called religious then it is the unbound admiration for the structure of the world as far as our science can reveal it."
Albert Einstein (from a letter he wrote in English dated 24th march 1954, for those who love to misquote him)

"I do not think it is necessary to believe that the same god who has given us our senses, reason and intelligence wished us to abandon their use, giving us by some other means the information that we could gain through them."
Galileo Galilei

"What Creationists make it sound like a 'theory' is something you dreamt after being drunk all night."
Isaac Asimov

"So far as I can remember, there is not one word in the gospel in praise of intelligence."
Bertrand Russell

"God... a being whose only definition is that he is beyond man's power to conceive."
Ayn Rand

"Of all the systems of religion that ever were invented, there is no more derogatory to the almighty, more unedifying to man, more repugnant to reason and more contradictory to itself that this thing called christianity."
Thomas Paine

"Theocracy has always been the synonym for a bleak and narrow, if not a fierce and blood-stained tyranny."
William Archer

"Christian, n. One who follows the teaching of Christ in so far as they are not inconsistent with a life of sin.
Heathen, n. A benighten creature who has the folly to worship something that he can see and feel.
Infidel, n. In New York, one who does not believe in the christian religion; in Constantinople, one who does." (hahahaha)
Ambrose Bierce

"The bible is one of the most genocidal books of all history."
Noam Chomsky

"Religion is the most malevolent of all mind viruses."
Arthur C. Clarke

"A nun, at best, is only half a woman; just as a priest is only half a man."
Henry Louis Mencken

"Man is certainly stark mad: he cannot make a worm, yet he will make gods by the dozen."
Michel de Montaigne

"Mystical explanations are considered deep. The truth is they are not even superficial."
Friedrich Nietzsche

"Few people are worthy to believe in nothing."
Jean Rostand

"God or Nature."
Baruch Spinoza

"Suppose we've chosen the wrong god. Every time we go to the church we're just making him madder and madder."
Homer Simpson (Pascal's Wager)

"A bishop keeps on saying at the age of eighty what he was told to say at the age of eighteen."
Oscar Wilde

martes, 2 de septiembre de 2008

College of Sophia (for the gifted)


El proyecto es una universidad - internado para alumnos de capacidades sobresalientes, donde se impartírían las carreras de Ingeniería Mecatrónica, Ingeniería Civil, Administración Pública, Matemáticas Aplicadas, Filosofía, Cine, Arquitectura, Diseño Industrial, Composición Musical y Artes Plásticas (básicamente las disciplinas que me apasionan y/o me interesan). 
El proceso de investigación fue ridícula e inecesariamente largo, inspirado fundamentalmente en el superhombre nietzscheano, el hombre idealista de J. Ingenieros y las teorías educativas del TeleGenio; combinado con principios teóricos arquitectónicos de yours truly, Louis Kahn y Lebbeus Woods, entre otros.
En fin, habrá más tiempo después para condensar aquí todo el contenido teórico en una serie de posts eventuales, mientras tanto, he aquí el resultado.